Es una iniciativa que impulsa el desarrollo de pequeños agricultores en comunidades rurales de México, convirtiendo sus parcelas en autosuficientes. A través de kioscos comunitarios, se brinda acceso a insumos, capacitación técnica, educación en salud y finanzas, así como servicios de asesoría y conectividad. Este modelo promueve el agroemprendimiento, mejora los ingresos rurales y fortalece la resiliencia de las comunidades, alineándose con objetivos de inclusión, sostenibilidad y desarrollo económico local.
A la fecha el impacto ha sido a través de:
Instalación de 78 kioscos en Puebla, Veracruz, Oaxaca y Chiapas, con una población beneficiada estimada en 400,000 personas.
Fortalecimiento de la adaptación al cambio climático mediante prácticas agrícolas que reducen la dependencia de monocultivos y aumentan la estabilidad de la producción anual.












